La cumbre de la oposición nigeriana, conocida como G-100, ha sido reprogramada para el 31 de agosto de 2026. Esta decisión permite a figuras clave como Atiku Abubakar y Peter Obi, así como a otros líderes opositores, tiempo adicional para deliberar y buscar un frente unido de cara a las elecciones de 2027. El objetivo principal de la cumbre es explorar la posibilidad de una coalición estratégica que pueda desafiar al partido gobernante. Este aplazamiento facilita consultas más profundas entre los partidos de la oposición. El cambio de fecha subraya la importancia de una estrategia coordinada para maximizar las posibilidades de éxito en los próximos comicios. Se espera que la nueva fecha permita alcanzar un consenso sobre una candidatura unificada o una plataforma política común.