La sesión ordinaria de la Cámara de Diputados de la República Checa continuó el jueves con interpelaciones dirigidas a miembros del gabinete. El ministro del Interior, Lubomír Metnar (ANO), fue el primero en ser cuestionado sobre la comunicación en situaciones de crisis, lo que desencadenó una discusión particularmente intensa. La oposición confrontó directamente al ministro, acusándolo de mentir. Las interpelaciones dirigidas al Primer Ministro, Andrej Babiš, no se llevaron a cabo debido a su ausencia. La sesión se centró principalmente en estas preguntas y respuestas entre el gobierno y los diputados. Este intercambio destaca las tensiones políticas en torno a la gestión de la información pública durante situaciones críticas en la República Checa.