Fiscales generales de múltiples estados de Estados Unidos han iniciado una investigación sobre OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT. La pesquisa se centra en el uso de la plataforma y sus posibles riesgos. Las autoridades buscan información detallada sobre cómo OpenAI gestiona la privacidad de los datos de los usuarios y la seguridad de la información. Esta investigación se produce en un contexto de creciente preocupación pública y regulatoria sobre los riesgos asociados con la inteligencia artificial. Se busca determinar si OpenAI ha cumplido con las leyes de protección al consumidor y las regulaciones de privacidad. La presión por implementar medidas de seguridad más estrictas en el desarrollo y despliegue de la IA está en aumento. La empresa enfrenta el escrutinio sobre su responsabilidad en la difusión de información errónea y el potencial impacto de su tecnología en la sociedad.