Sam Altman, CEO de OpenAI, ha admitido su adicción a la plataforma TikTok en una reciente entrevista. El directivo explica que, en un intento por comprender los mecanismos de enganche de la aplicación, terminó pasando horas desplazándose por su contenido. Esta experiencia lo llevó a reconocer patrones de comportamiento adictivos en sí mismo. Como resultado, Altman decidió abandonar TikTok y desactivar casi por completo las notificaciones para recuperar el control de su tiempo y atención. Su revelación pone de manifiesto el poder de TikTok para captar y mantener la atención de los usuarios, incluso de figuras prominentes en el campo tecnológico. Altman busca concienciar sobre los peligros de la adicción a las redes sociales.