La producción petrolera de los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) continuó disminuyendo en mayo. El promedio diario de extracción alcanzó los 18,82 millones de barriles, lo que representa una caída del 34% en comparación con los niveles registrados en febrero, previo al conflicto bélico. Esta reducción significativa se atribuye a las consecuencias de la guerra y al bloqueo del estrecho de Ormuz. La disminución en la producción impacta directamente en el suministro global de petróleo. Analistas señalan que esta situación podría prolongarse si las tensiones geopolíticas persisten. La OPEP enfrenta desafíos para estabilizar el mercado energético en un contexto internacional complejo. La producción actual representa uno de los niveles más bajos en décadas.