El cártel petrolero OPEC+ ha decidido mantener sin cambios su producción de petróleo, a pesar de las tensiones geopolíticas. La guerra en Irán está limitando la capacidad del grupo para influir significativamente en los precios del petróleo globalmente. La incertidumbre en los mercados energéticos está trasladando la atención hacia las futuras decisiones sobre las cuotas de producción para el año 2027. Actualmente, el precio del Brent se sitúa en torno a los 96 dólares. Esta estabilidad en la producción, combinada con la inestabilidad en Irán, crea un panorama complejo para la regulación del mercado petrolero. La influencia del OPEC+ se ve reducida por factores externos, concentrando el interés en las previsiones a largo plazo.