La falta de una prevención coordinada entre los ministerios preocupa en relación a la seguridad online y offline. Expertos cuestionan la efectividad de las simples prohibiciones como solución a estos problemas. Se plantea una analogía con los desafíos observados en la digitalización estatal, generando dudas sobre la capacidad de respuesta del gobierno. La situación actual se describe como caótica, evidenciando una carencia de planificación estratégica. Existe un llamado a construir espacios seguros tanto en el entorno digital como en la vida real. La confianza en la capacidad del Estado para abordar estos retos se ve disminuida por la falta de una estrategia coherente. Se enfatiza la necesidad de un enfoque más proactivo y holístico en materia de seguridad.
