Un nuevo informe de la ONU revela que aproximadamente un tercio de la población mundial, equivalentes a 2.69 mil millones de personas, no puede permitirse una dieta saludable y nutritiva. A pesar de que el hambre global ha disminuido durante tres años consecutivos, los costos de alimentos esenciales como frutas, verduras y lácteos siguen siendo prohibitivos para muchos. El informe advierte que alcanzar el objetivo de cero hambre para 2030 requerirá esfuerzos "inmensos". La falta de acceso a una alimentación adecuada impacta negativamente la salud y el bienestar de miles de millones de individuos. Se necesitan medidas urgentes para abordar la asequibilidad de los alimentos y garantizar el acceso a una nutrición adecuada para todos. El estudio fue elaborado por cinco agencias de las Naciones Unidas y subraya la importancia de políticas que fomenten sistemas alimentarios más justos y sostenibles. La situación actual amenaza con revertir los progresos logrados en la lucha contra el hambre.