Un millón de personas se han visto obligadas a regresar a Afganistán desde Pakistán e Irán este año, elevando la cifra total de desplazados a seis millones. La BBC conversó con algunos de estos individuos forzados a reconstruir sus vidas bajo el control del Talibán. Estas deportaciones representan una crisis humanitaria creciente, dado el difícil contexto económico y social en Afganistán. Muchos de los retornados afirman no haber vivido nunca en el país, generando incertidumbre y temor ante un futuro incierto. El aumento del flujo de retorno está presionando los recursos limitados de Afganistán y exacerbando la inestabilidad en la región. La situación plantea serias preocupaciones sobre el bienestar de los deportados y la capacidad de Afganistán para absorber a su población.