La ley de Estado Personal de Omán, emitida por Decreto Real No. 32/97, define el testamento o "wasiya" como una disposición en forma de donación que solo es efectiva después del fallecimiento del testador. Esta práctica legal permite a los individuos disponer de sus bienes después de su muerte, dentro de ciertos límites establecidos por la ley islámica. La wasiya no puede exceder un tercio del patrimonio total del testador, asegurando así que los herederos legales reciban su parte justa. Existen regulaciones específicas respecto a quiénes pueden ser beneficiarios y los requisitos para la validez de un testamento en Omán. Es crucial comprender estas normas para asegurar que los deseos del testador se cumplan legalmente y evitar disputas futuras. Aquellos que deseen realizar un testamento en Omán deben considerar buscar asesoramiento legal especializado para garantizar el cumplimiento de todos los requisitos legales. El objetivo principal de la ley es equilibrar la libertad del testador con la protección de los derechos de los herederos.