Un colega del copiloto omaní ha realizado declaraciones sorprendentes sobre un comportamiento religioso extremo. Según el colega, el copiloto mostró un comportamiento cada vez más intenso en relación con su fe. Estas revelaciones plantean preocupaciones sobre el juicio y la capacidad del copiloto para desempeñar sus funciones de manera segura. Las autoridades de aviación civil están investigando las acusaciones y su posible impacto en la seguridad de los vuelos. La nacionalidad del copiloto es omaní, y las investigaciones se centran en determinar si su comportamiento religioso afectó su desempeño profesional. Se busca esclarecer si existieron protocolos de seguridad ignorados o si se necesita reforzar la evaluación psicológica de los pilotos. Las implicaciones de estas acusaciones podrían extenderse a regulaciones más estrictas en la industria de la aviación en Oman.