El mercado bursátil de Omán experimentó una baja durante la semana, con el índice MSX 30 disminuyendo un 1.97% y cerrando en 7,678.05 puntos. Esta disminución refleja la cautela de los inversores ante el creciente panorama de incertidumbre geopolítica regional. El volumen de acciones negociadas también mostró una ligera reducción en comparación con la semana anterior. Los analistas atribuyen este retroceso a la volatilidad en los mercados energéticos globales y las tensiones en Medio Oriente. Se espera que la situación continúe influyendo en el rendimiento del mercado en las próximas sesiones. El mercado de Muscat sigue siendo sensible a los acontecimientos internacionales y las fluctuaciones del precio del petróleo.