Un exremador olímpico se enfrenta a acusaciones de vandalismo tras un incidente en la piscina de Lincoln. Según el deportista, no arrancó ninguna capa de pintura, sino que simplemente recogió un fragmento que ya flotaba en la superficie del agua. El caso ha generado controversia, ya que la pintura aplicada previamente debido a Trump ya se encontraba deteriorada. Por su parte, el presidente ha expresado su indignación a través de una publicación independiente. En dicho mensaje, calificó los hechos como un acto de barbarie. El incidente subraya la precaria situación de las instalaciones afectadas. Actualmente, se evalúa la veracidad de los daños reportados frente a la versión del atleta.