El Olympiacos de baloncesto ha presentado una denuncia formal tras el cuarto partido final contra el Panathinaikos, disputado en el T-Center. La denuncia se centra en las medidas de seguridad consideradas insuficientes durante el evento, lo que permitió incidentes con aficionados. Específicamente, el Olympiacos señala un incidente en el que una espectadora forcejeó con uno de los tres árbitros, tirándole del brazo. La denuncia detalla este acto como una agresión directa al cuerpo arbitral. El club considera que la seguridad en el pabellón fue deficiente y facilitó la comisión de estos actos. Se espera una investigación por parte de las autoridades competentes para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. El Olympiacos busca garantizar la seguridad en futuros encuentros y evitar la repetición de situaciones similares.