Una mezcla de aceite de oliva, canela y cáscara de limón ha ganado popularidad como ambientador natural. La combinación se utiliza para refrescar y perfumar ambientes de forma económica y sencilla. La preparación consiste en mezclar los ingredientes y dejarlos reposar, permitiendo que los aromas se infundan. Usuarios reportan una sensación de bienestar y un ambiente más acogedor gracias a esta práctica. Aunque no existen estudios científicos que avalen beneficios específicos para la salud, su uso se basa en la aromaterapia y el placer sensorial. La receta se ha difundido ampliamente a través de redes sociales, impulsando su adopción en numerosos hogares. Se considera una alternativa natural a los ambientadores comerciales.