Investigadores han descubierto una estructura más antigua y sencilla que el famoso Stonehenge, ubicada a tres millas del sitio principal. Este hallazgo sugiere que el monumento evolucionó a través de diversas etapas constructivas. Se plantea la hipótesis de que los miembros de la comunidad que erigieron las primeras fases del Stonehenge residieron en esta zona. El descubrimiento permite comprender mejor la organización social y los patrones de asentamiento de la época. Los expertos analizan la relación espacial entre ambos sitios para determinar la transición arquitectónica. Este sitio primitivo ofrece pistas cruciales sobre las técnicas de construcción iniciales. El hallazgo refuerza la importancia de la región como centro ceremonial prolongado en el tiempo.