Imágenes satelitales y videos verificados por Reuters revelan la aparición de dos manchas de petróleo en aguas iraníes. Este derrame se produce en un contexto de crecientes tensiones en el Golfo, tras ataques recíprocos a buques petroleros entre Irán y Estados Unidos. La situación ha generado preocupación por el potencial daño ambiental en la región. Las manchas, de extensión aún no determinada, se suman a un gran derrame de petróleo frente a las costas de Omán que amenaza con convertirse en un desastre ecológico. Expertos temen que la contaminación afecte la vida marina y las actividades pesqueras en el Golfo. La causa exacta del derrame y su relación con los ataques previos aún están siendo investigadas. La escalada de hostilidades marítimas complica los esfuerzos para evaluar y mitigar el impacto ambiental.