Los precios del petróleo experimentaron un descenso significativo, superando los $4 por barril, después de que el presidente estadounidense Donald Trump suspendiera un posible ataque contra Irán. Esta decisión se tomó con el objetivo de alcanzar un acuerdo rápido que permitiría la reapertura del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el comercio petrolero. El crudo Brent y el West Texas Intermediate vieron una disminución importante en sus precios tras la noticia. Trump afirmó que Irán y otros países de Oriente Medio solicitaron tiempo para finalizar un acuerdo que conduciría a la reapertura “inmediata, completa y total” del estrecho y a poner fin a la amenaza nuclear iraní. A pesar de la señal de distensión, existe preocupación sobre la posibilidad de que las negociaciones fracasen si Irán mantiene su postura y continúa utilizando su control sobre el Estrecho. El incremento de ataques a petroleros y la reducción del tráfico en el Estrecho de Ormuz alimentan estas incertidumbres. Por otro lado, la OPEP+ aprobó un aumento en la cuota de producción de petróleo, aunque su impacto real en el mercado ha sido limitado debido a las interrupciones en las exportaciones.