Los precios del petróleo han experimentado una disminución significativa, situándose en 72,69 dólares por barril. Esta caída regresa los precios a los niveles observados antes del inicio de las tensiones bélicas recientes. El factor clave detrás de esta reducción es la normalización del tráfico de buques petroleros a través del Estrecho de Ormuz. La reanudación del flujo marítimo ha aliviado las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro global de petróleo. Analistas sugieren que la estabilización de la situación en el Estrecho de Ormuz ha mitigado el riesgo de un aumento en los precios de la energía. Se espera que esta tendencia continúe si la situación geopolítica se mantiene estable.
