El precio del petróleo Brent experimentó un descenso superior al 4%, situándose por debajo de los 74 dólares por barril y regresando a los niveles observados antes de la guerra en Ucrania. Este fuerte declive se atribuye a la reanudación del flujo petrolero a través del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica. Adicionalmente, las expectativas de un aumento en las exportaciones de petróleo iraní contribuyen a la presión a la baja sobre los precios. La normalización del suministro, tras periodos de tensión geopolítica, está impactando directamente en el mercado energético global. Analistas sugieren que esta tendencia podría continuar si Irán incrementa significativamente su producción y exportación. El mercado observa de cerca las negociaciones internacionales en torno al programa nuclear iraní, que podrían influir en futuras decisiones sobre las exportaciones petroleras. La caída del precio del Brent podría tener implicaciones económicas para países productores y consumidores de petróleo.