Los precios del petróleo experimentaron un descenso significativo este martes, alcanzando su nivel más bajo en tres meses. La caída se atribuye a las expectativas de un posible restablecimiento del flujo de suministro a través del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte de crudo. Además, la preocupación por una demanda global más débil, impulsada por la incertidumbre económica, contribuyó a la presión a la baja sobre los precios. El mercado está evaluando cuidadosamente las señales contradictorias sobre la oferta y la demanda mundial. Analistas señalan que la reciente disminución de los inventarios de petróleo en Estados Unidos no ha sido suficiente para contrarrestar estas fuerzas. La volatilidad en el mercado energético persiste, con los inversores atentos a los desarrollos geopolíticos y económicos. Se espera que la OPEP+ monitoree de cerca la situación para evaluar posibles ajustes en su política de producción.