Los precios del petróleo Brent y West Texas Intermediate experimentaron un fuerte aumento, superando los 95 y 93 dólares por barril respectivamente, ante la escalada de tensiones en Oriente Medio. Este incremento se produjo tras una nueva ronda de ataques estadounidenses en territorio iraní, generando temores sobre la estabilidad regional. Aunque los precios moderaron su ascenso tras el fin de la breve campaña de ataques, la incertidumbre persiste en el mercado energético. Analistas señalan que cualquier nueva escalada podría impulsar aún más los precios. La situación amenaza con desestabilizar la frágil tregua existente en la región. El mercado permanece atento a la respuesta de Irán y a posibles nuevas acciones por parte de Estados Unidos.