Los precios del petróleo experimentaron una caída significativa y acumulan pérdidas semanales del 8%. Este descenso se atribuye al acuerdo de cese al fuego entre Israel y Hezbolá. A pesar de esta baja, la incertidumbre geopolítica, especialmente la tensión entre Estados Unidos e Irán, continúa generando volatilidad en el mercado. Analistas advierten que esta situación podría limitar una mayor reducción de los precios. La tregua en Oriente Medio alivia temporalmente las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro. Sin embargo, la persistente inestabilidad regional y las relaciones conflictivas entre Washington y Teherán mantienen la cautela entre los inversores. El mercado petrolero permanece sensible a cualquier desarrollo en estas áreas.
