Los precios del petróleo experimentaron un descenso significativo, alcanzando sus niveles más bajos desde finales de febrero. Esta caída se produjo tras el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán con respecto al Estrecho de Ormuz. El pacto abre la posibilidad de un aumento en la oferta global de petróleo, aliviando las tensiones previas en la región. El crudo Brent se situó en 77,69 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense cerró en 74,90 dólares. Analistas sugieren que la perspectiva de mayor suministro es el principal factor detrás de la disminución de los precios. El mercado energético reacciona positivamente a la reducción de la incertidumbre geopolítica. Se espera que esta tendencia continúe en el corto plazo, dependiendo de la implementación efectiva del acuerdo.