Los precios del petróleo han descendido tras la firma de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a las tensiones y reabrir el Estrecho de Ormuz. Este acuerdo, que busca normalizar el tráfico de buques petroleros, ha contribuido a la caída de los precios del crudo. Sin embargo, los mercados bursátiles europeos y asiáticos han mostrado un comportamiento mixto, con retrocesos importantes tras la subida de las previsiones de inflación por parte de la Reserva Federal de EE.UU. La Fed también proyectó un aumento de los tipos de interés este año, fortaleciendo el dólar y generando incertidumbre en los inversores. El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, se comprometió a mantener la estabilidad de precios, a pesar de las presiones del presidente Trump para reducir los tipos. Analistas señalan que la política monetaria restrictiva de la Fed y el aumento de los tipos de interés están pesando sobre el apetito por el riesgo en los mercados. A pesar de la caída del petróleo, los bancos centrales parecen no confiar en que esto reduzca inmediatamente las presiones inflacionarias.
