La cotización del petróleo ha experimentado una caída en los mercados internacionales tras la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el suministro global de crudo. El precio del barril de Brent descendió de 80 a aproximadamente 72,5 dólares, en respuesta a la reanudación del tráfico de petroleros tras el acuerdo de alto el fuego entre Irán e Israel, mediado por Estados Unidos. Anteriormente, el temor a un bloqueo del estrecho había provocado un aumento significativo de los precios debido a la preocupación por interrupciones en el suministro mundial. El Estrecho de Ormuz, ubicado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, es un corredor energético estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo consumido a nivel global. La reanudación de las exportaciones y la disminución de los temores de escasez han impulsado la confianza de los inversores. Analistas indican que el mercado ha eliminado el "premio de riesgo" asociado al conflicto, volviendo a niveles pre-escalada. La demanda mundial, especialmente en China, se mantiene moderada, contribuyendo a la baja de los precios.
