La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, declaró a Euronews que el reciente aumento en los precios del petróleo, impulsado por los conflictos en Oriente Medio, ofrece un respiro temporal a la economía rusa. Sin embargo, este incremento no es suficiente para contrarrestar completamente el impacto de las sanciones internacionales y el aislamiento económico al que está sometido el país. Georgieva enfatizó que las restricciones y las medidas punitivas siguen teniendo un efecto significativo en la economía rusa. Aunque los mayores ingresos petroleros brindan cierto alivio, no logran compensar las pérdidas derivadas de las limitaciones comerciales y financieras. El FMI continúa monitoreando de cerca la situación económica en Rusia y sus implicaciones globales. La declaración subraya la vulnerabilidad persistente de la economía rusa a pesar del aumento de los precios de la energía.