Las ocho mayores compañías petroleras a nivel mundial registraron beneficios superiores a los 93 mil millones de dólares en un solo trimestre. Este incremento se atribuye a la escalada de precios de la energía, impulsada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y por la actual crisis climática. Las mortales olas de calor que han afectado a diversas regiones del mundo también contribuyeron a esta situación. Empresas como Saudi Aramco, BP, Shell y ExxonMobil se encuentran entre las principales beneficiadas. El ex-presidente Trump ha afirmado que estas compañías están "aprovechando su guerra". La situación plantea interrogantes sobre la especulación energética y el impacto de los conflictos geopolíticos en los mercados globales. Los altos beneficios generan debate sobre la necesidad de regular el sector y garantizar un acceso equitativo a la energía.