Un agente de la Policía de Seguridad Pública (PSP) involucrado en la muerte de Odair Moniz permanece suspendido de sus funciones mientras se lleva a cabo un proceso disciplinario interno. La decisión de suspensión fue tomada mientras la Inspección General de Administración Interna investiga el caso. El agente ha sido condenado a una pena de prisión suspendida de tres años y medio por su participación en el incidente. La condena no implica su ingreso en prisión, pero sí conlleva consecuencias profesionales. El caso ha generado debate público sobre el uso de la fuerza por parte de la policía en Portugal. Se espera que el proceso disciplinario determine si el agente será despedido o recibirá otras sanciones.
