Un agente de la Policía de Victoria ha sido declarado culpable de agresión tras un incidente captado por su cámara corporal. El oficial utilizó un taser en repetidas ocasiones contra un individuo en un lapso de 46 segundos, aplicándolo nueve veces. Este caso marca un hito, siendo el primer agente de Victoria Police en ser acusado y condenado por el uso de un taser. La sentencia se basa en la evidencia de la cámara corporal, que documentó la fuerza excesiva empleada durante la detención. El incidente ha generado debate sobre los protocolos de uso de taser por parte de la policía en el estado. Se espera que este fallo siente un precedente para futuros casos relacionados con el uso de la fuerza policial. La identidad del oficial y la víctima no han sido reveladas completamente.
