Un agente de la policía nacional búlgara, Valentin Marinov, testificó en el juicio relacionado con Kiril Petkov, ex primer ministro, afirmando que no recibió órdenes directas para realizar arrestos. Marinov declaró que la decisión de arrestar fue tomada por él mismo durante la planificación y ejecución de operaciones e investigaciones. Su testimonio contradice posibles interpretaciones de una orden superior para la detención. El agente, perteneciente a la Dirección General de la Policía Nacional, explicó que actuó basándose en su propio juicio profesional en el desarrollo de las acciones operativas. Esta declaración podría tener implicaciones significativas en el desarrollo del caso judicial. La defensa de Petkov podría utilizar este testimonio para cuestionar la legalidad del arresto. El caso ha generado controversia política en Bulgaria.
