Las Oceanides, figuras de la mitología griega, eran ninfas vinculadas principalmente al agua, aunque no exclusivamente. Se estima que existían más de 3.000 de estas deidades femeninas. Hijas de los Titanes Oceanus y Tetis, las Oceanides representaban una generación de dioses pre-olímpicos. Su conexión con el agua era predominante, pero algunas también se asociaban a la tierra y otros elementos naturales. Oceanus, su padre, era a su vez descendiente de Urano, enlazando a las Oceanides con las primeras deidades primordiales. Su importancia radica en su papel dentro del panteón griego y su representación de las fuerzas naturales.
