El Centro Presidencial Obama abrió sus puertas en Chicago con la presencia de líderes mundiales, figuras del espectáculo y ex presidentes estadounidenses. La inauguración del museo, dedicado al primer presidente afroamericano de Estados Unidos, contó con la asistencia de Clinton, Bush y Biden, pero no de Donald Trump, quien no fue invitado. Michelle Obama, en un discurso emotivo, enfatizó que el verdadero legado reside en el impacto positivo en la vida de los demás, más allá de la riqueza o el poder. Barack Obama expresó su deseo de que el centro inspire a la acción cívica y promueva un sentido de humanidad compartida. El edificio de ocho plantas, construido con una inversión de 850 millones de dólares en el South Side de Chicago, alberga un museo, una biblioteca, un centro comunitario y una cancha de baloncesto. Se espera que reciba a un millón de visitantes anualmente y se convierta en un espacio de encuentro y cultura.
