La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha solicitado ejercer presión sobre Nicaragua debido a una próxima reforma que busca silenciar a la oposición política. La reforma propuesta permitiría mandatos presidenciales de siete años, renovables indefinidamente, lo que genera preocupación sobre la perpetuación del poder. Además, la reforma restringe la participación electoral de opositores calificados como "traidores a la patria" por el gobierno. Esta medida es vista por la OEA como un intento de anular la oposición en el país. La organización teme que la reforma consolide un régimen autoritario y socave la democracia en Nicaragua. La solicitud de la OEA busca generar una respuesta internacional ante esta situación preocupante para las libertades civiles y el proceso electoral nicaragüense.