La Bolsa de Nueva Zelanda experimentó una ligera caída, influenciada por la incertidumbre económica global. Varias acciones líderes sufrieron presión de venta, impactando negativamente el índice S&P/NZX 50, que cerró en 13,582.19 puntos, una disminución del 0.21%. A pesar de la caída, hubo un repunte tardío que mitigó pérdidas más significativas, después de alcanzar un máximo intradía de 13,624.6 puntos. No obstante, el mercado se vio afectado por la preocupación generalizada en los mercados internacionales. El sector inmobiliario, sin embargo, mostró señales alentadoras. Esta situación refleja una cautela persistente entre los inversores ante un panorama económico incierto.

English
Français
Español
हिन्दी
中文