La bolsa de Nueva Zelanda experimentó una caída cercana al 1% este día, influenciada principalmente por la incertidumbre en Oriente Medio. Acciones clave, como las de Mainfreight, sufrieron importantes pérdidas. El índice S&P/NZX 50 alcanzó un máximo intradía de 13,889.61, mostrando inicialmente un buen desempeño. Sin embargo, el índice revirtió su tendencia en la tarde, cerrando en 13,737.66, lo que representa una disminución de 123 puntos o un 0.89%. Esta disminución refleja la cautela de los inversores ante el panorama global. La situación en Oriente Medio continúa generando volatilidad en los mercados financieros.