El gobierno de Nueva Zelanda inyectará 60 millones de dólares en Fletcher Building para mantener operativa la única planta de cemento del país, Golden Bay Cement, hasta al menos 2040. El anuncio fue realizado por la gigante de la construcción en la bolsa de valores (NZX) el lunes por la mañana. Este financiamiento gubernamental asegura la continuidad de la producción local de cemento, evitando la dependencia de importaciones. Fletcher Building se compromete, a su vez, a invertir al menos 150 millones de dólares en la planta hasta 2040. La inversión busca modernizar y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de la infraestructura clave para la construcción nacional. El acuerdo destaca la importancia estratégica de Golden Bay Cement para la economía neozelandesa. La operación evitará potenciales desabastecimientos y fluctuaciones de precios en el mercado de la construcción.