Una investigación en Taiwán ha revelado un caso de contrabando que involucra a servidores de inteligencia artificial de alto nivel de las compañías Nvidia y Supermicro. Se sospecha que altos ejecutivos de ambas empresas estuvieron implicados en la venta ilegal de 74 servidores a China, evadiendo las restricciones de exportación. La operación habría generado ganancias ilícitas por valor de 670 millones de dólares taiwaneses (aproximadamente 21.3 millones de dólares estadounidenses). Las autoridades taiwanesas están investigando a varios sospechosos por violaciones a las leyes de comercio y seguridad nacional. Se cree que los servidores contenían chips de IA de última generación de Nvidia, cruciales para el desarrollo de tecnologías avanzadas. Este incidente plantea preocupaciones sobre la seguridad de la cadena de suministro y el control de tecnología sensible. La investigación continúa para determinar el alcance total del contrabando y la responsabilidad de los implicados.