Las autoridades sanitarias de Singapur han revocado la licencia de la residencia Windsor Convalescent Home, que contaba con 45 camas. La decisión se tomó tras una inspección que reveló fallas graves y sistemáticas en la seguridad de los residentes. Estas deficiencias también se encontraron en la atención clínica proporcionada y en los protocolos de control de infecciones. Las autoridades no especificaron la naturaleza exacta de las fallas, pero las calificaron de serias. El cierre de la residencia implica la reubicación de sus pacientes. Se espera que las autoridades tomen medidas para garantizar la continuidad de la atención a los residentes afectados. Este incidente pone de relieve la importancia de mantener altos estándares de calidad en los centros de atención a personas mayores.