El gobierno del Territorio Norte ha rescindido un contrato de 1.1 millones de dólares con una matrona de Darwin. La decisión se tomó casi diez meses después de que los médicos expresaran su preocupación por los términos del acuerdo. La matrona, quien no está autorizada para trabajar sin supervisión, había sido objeto de controversia desde el inicio de la contratación. Las inquietudes médicas se centraban en la idoneidad de otorgar un contrato de esta magnitud a una profesional con restricciones en su práctica. La cancelación del contrato pone fin a una situación que generó debate público y profesional en la región. El gobierno no ha detallado públicamente las razones específicas de la rescisión, más allá de reconocer las preocupaciones previas. Se espera que la decisión impacte en la prestación de servicios de maternidad en Darwin.