El Defensor del Pueblo de Nueva Gales del Sur ha criticado severamente el confinamiento continuo de 33 reclusos en la cárcel de South Coast Correctional Centre. Estos presos, bajo custodia protectora, fueron encerrados en sus celdas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, durante un período de hasta tres meses. La investigación del Ombudsman determinó que esta práctica fue ilegal y opresiva, violando los derechos de los reclusos. Se desconoce el motivo exacto del confinamiento prolongado, pero las autoridades penitenciarias han sido objeto de fuertes críticas. El informe del Ombudsman exige una revisión de los protocolos de seguridad y las condiciones de vida en la prisión. Las autoridades de Nueva Gales del Sur aún no han emitido una respuesta oficial a las conclusiones del informe.
