La ministra de Agricultura de Nueva Gales del Sur, Tara Moriarty, ha defendido las fuertes multas impuestas a aquellos que no participan en un plan de control de jabalíes salvajes, a pesar de recibir amenazas violentas en línea. Moriarty argumenta que no participar en el control de estos animales es injusto para los vecinos afectados por los daños que causan. El plan busca reducir la población de jabalíes, considerados una plaga que daña cultivos y el medio ambiente. La ministra ha reafirmado su compromiso con la implementación del programa, a pesar del acoso. Las multas buscan asegurar una participación amplia en los esfuerzos de control. Las autoridades están investigando las amenazas recibidas por la ministra Moriarty. Se espera que el programa continúe con mayor vigilancia y apoyo a los participantes.