El Tribunal Superior de Justicia de Dresden ha condenado a Susann E., cómplice del grupo terrorista NSU, a una pena de prisión en suspenso. Se le acusaba de haber facilitado una vida en la clandestinidad a los terroristas. La sentencia reconoce su papel de apoyo, aunque no se le encontró culpable de participación directa en los asesinatos perpetrados por el NSU. El tribunal consideró atenuantes su colaboración con la justicia, proporcionando información sobre la estructura y actividades del grupo. La condena en suspenso implica que Susann E. no entrará en prisión a menos que cometa otro delito en un período determinado. Este fallo cierra un capítulo en el largo proceso judicial relacionado con los crímenes del NSU, un caso que sacudió a Alemania. La sentencia ha generado diversas reacciones y debates sobre el grado de responsabilidad de los cómplices en actos terroristas.