La NRL ha impuesto una multa de 40.000 dólares australianos al club Bears y a su entrenador, Wayne Meninga, por infringir la nueva normativa anti-fichajes, conocida como la “regla Gus”. La sanción se deriva de declaraciones públicas de Meninga sobre su interés en contratar a dos jugadores clave del Canterbury Bulldogs. Esta regla busca evitar la interferencia indebida en los contratos de jugadores con otros clubes. La NRL, al ser propietaria del club Bears, se ha autoimpuesto la multa. El incidente destaca la aplicación estricta de las nuevas regulaciones destinadas a mantener la integridad competitiva de la liga. La multa busca disuadir futuras conductas que puedan considerarse como intentos de fichaje ilegales o anti-deportivos.