El primer ministro de Nueva Escocia fue rodeado por manifestantes después de un discurso en la Universidad Acadia. Durante el incidente, el parabrisas de su coche fue destrozado. El exbanquero central Mark Carney condenó los hechos a través de redes sociales, enfatizando que no existe justificación para la violencia o la intimidación. La visita del primer ministro tenía como objetivo dirigirse a la Cámara de Comercio del Valle de Annapolis. Las autoridades investigan los incidentes y buscan identificar a los responsables. Los actos han generado condena generalizada y preocupación por la seguridad de los funcionarios públicos. Se desconoce aún el motivo específico de la protesta.