La temporada de festivales de este año está marcada por una clara tendencia: el público prioriza escuchar a artistas y bandas con un amplio repertorio de éxitos conocidos. Los organizadores de festivales han notado un aumento en la demanda de artistas con un legado musical establecido. Esta preferencia por lo familiar se refleja directamente en la composición de los carteles, que presentan una fuerte presencia de nombres consolidados. La "tendencia de reserva" inesperada sugiere que los asistentes buscan revivir experiencias musicales pasadas y disfrutar de canciones que ya conocen y aprecian. Este fenómeno indica un deseo de confort y familiaridad en el panorama musical actual. Los festivales se adaptan a esta demanda para asegurar la asistencia y el éxito de sus eventos.