Un hombre relacionado con la familia real noruega ha sido declarado culpable de dos cargos de agresión sexual. El tribunal lo ha condenado a una pena de prisión de cuatro años. La sentencia se dictó tras un juicio en el que se presentaron pruebas que lo vincularon a los ataques. Las víctimas denunciaron los hechos a las autoridades, lo que llevó a la investigación y posterior enjuiciamiento. Aunque no se ha revelado su nombre completo, se ha confirmado su parentesco con la princesa heredera de Noruega. La defensa del acusado había argumentado su inocencia, pero el tribunal no aceptó sus alegatos. La sentencia marca un hito en la justicia noruega y ha generado debate público sobre la agresión sexual.