Un tribunal noruego ha dictaminado que el hijo de un miembro de la familia real noruega permanecerá bajo custodia preventiva mientras se espera la sentencia en su contra. Los detalles del caso no han sido revelados completamente, pero se sabe que enfrenta acusaciones serias. La decisión judicial busca asegurar que el acusado no pueda obstaculizar la investigación o huir del país antes de que se conozca el veredicto. La defensa del hijo real había solicitado su liberación, argumentando que no representaba un riesgo de fuga. Sin embargo, el tribunal no aceptó este argumento y consideró necesaria la medida cautelar. La identidad del miembro de la familia real y la naturaleza específica de los cargos se mantienen confidenciales por orden judicial. Se espera que el juicio continúe en las próximas semanas, con una fecha de sentencia aún por determinar.