El parlamento noruego aprobó un incremento salarial anual de 57.000 coronas para sus miembros, lo que ha provocado reacciones negativas. La decisión, tomada por los propios parlamentarios, ha sido calificada de vergonzosa por algunos de ellos mismos. El aumento se suma a los salarios ya existentes de los representantes electos. No se han detallado las justificaciones específicas para este incremento presupuestario. La medida ha generado un debate público sobre la ética y la transparencia en la gestión de los fondos públicos. Se espera que la oposición critique formalmente la decisión en los próximos días. El incremento entrará en vigor con el próximo ciclo presupuestario.
