Un ciudadano noruego ha sido sentenciado a cinco años y medio de prisión en Taiwán por contrabando de drogas. Fue arrestado en diciembre pasado en el aeropuerto de Taipéi con casi 11 kilogramos de marihuana. La defensa argumenta que el hombre actuó bajo coacción de bandas criminales suecas para saldar una deuda relacionada con drogas. En Noruega, se le considera víctima de trata de personas, una evaluación respaldada por la policía noruega. Su abogado, Farid Bouras, ha sido designado como abogado de auxilio a la víctima, lo que implica que se le considera perjudicado en el caso. Bouras recomienda a su cliente apelar la sentencia. La situación plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de individuos explotados por redes criminales internacionales.
